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jueves, 27 de septiembre de 2018

El conejo de la Luna


El día de hoy no tenia pensado publicar alguna entrada en mi blog, tan solo había ingresado para leer a los colegas blogeros y que cuentan en distintos puntos del mundo, y en una de las entradas del Sr. Francisco Espada hace alegoría a la Luna, yo por mi parte le comento que desde niño y hasta el día de hoy, siempre he visto en la Luna un conejo gigante de largas orejas, buscando en la web, para saber que aquella imagen tuviese algún significado psicológico, como los sueños, me pongo a buscar en la web, y me encuentro en youtube un breve cuento Mexicano del conejo en la Luna.

Que recuerde jamás había escuchado aquel cuento, además difícil que me le contaran ya que es de origen Mexicano y yo de Chile, la idea del conejo en la Luna, la tengo desde muy pequeño, en el cual puedo ver su orejas, boca y cuerpo muy bien definidos, si incluso a veces le comentaba a mi novia y me decia que no veia nada de lo que le decia.

Solo lo dejo como anécdota, como sin querer hoy aprendí algo nuevo, y me dejo más preguntas, el conejo en mi memoria, será carga genética? o vidas pasadas? o tan solo coincidencia....???

Para los que no pueden ver el video, dejo el mismo relato escrito más abajito... que tengan un lindo fin de semana, nos leemos en el futuro.

CarlosMxAx




Quetzalcóatl, el Dios grande y bueno, se fue a viajar por el mundo transformado en un hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Aun así siguió caminando y caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos.

Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar. 

-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.

-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?

-Gracias, pero yo no como zacate.

-¿Qué vas a hacer entonces?

-Morirme tal vez de hambre y de sed.

El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;

-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.

Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:

-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.

Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:

-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.



10 comentarios:

  1. el sentido onírico de los sueños es difícil de explicar, el cuento no lo conocía y gracias por compartir.
    En el pueblo de mi madre, que ya es muy mayor, en sus ignorancias de la época, decían que había un señor sembrando ajos...
    besos

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  2. No conocía el cuento, pero tiene su interés, los sueños son particulares y aun contándolos cada uno interpreta diferente. Que bien que hayas decidido publicar y compartir el cuento. Un abrazo

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  3. Yo tampoco había escuchado este cuento....lo tuyo es algo extraño, si encuentras alguna explicación ya nos la contarás.Saludos

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  4. Cuando los habitantes de la luna miran hacia la tierra, ¿que verán?

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  5. Lindos comentarios tu blog me gusta tiene mucho de magia abrazo

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  6. : ) Gracias por difundirlo, Carlos
    Un abrazo.

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  7. Hola Carlos!!
    De pequeña siempre he pensado que las manchas negras de la luna eran personas jeje
    Lo de ver un conejo, eso ya creo que la imaginación es de ser un niño bueno y dulce :)
    El cuento es precioso!!

    Un abrazo!

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  8. ¡Qué bonito! desconocía por completo esta bonita historia, aunque tu historia de fondo también es muy pero muy bonita y curiosa.

    Abrazote utópico, Irma.-

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  9. siempre me ha fascinado la luna
    una de mis pesadillas es que explote
    me encanta verla
    sus cráteres, sus colores.

    Abrazo carnalito

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