domingo, 31 de mayo de 2026

Y que ves???

 HOLA!!!

Tanto tiempo sin pasar por acá, he tenido ciertos percances este último tiempo, en un viaje a la capital, me he caído desde un cerro y me he quebrado la muñeca, lo que ha llevado a que tuviera una operación, mi mano quedo como la Harry Potter, era una culebra de goma, esto me ha tenido dos meses con licencia médica, el cual no he podido ir a trabajar, y como es una licencia estricta no he podido salir de casa. Ya que, si viene un inspector y no me encuentra en casa, me cuestiona la licencia a pesar de que tenga una operación en la muñeca, que además tuvieron que ponerme una placa con tornillos y todo.


Pero, cambiando de tema, estos dos meses de encierro, me he dedicado a ponerme al día en series que he dejado pendiente, una de esas fue Juego de Tronos, el cual por fin llegue a su final


Y en este momento estoy dando termino a la serie cómica Big Bang Teory, y una serie cortita que tenía guardada en mi disco duro como pendiente es WestWorld, y en paralelo le estoy dando oportunidad a los animes, estoy viendo dos de fantasía de duendes, mago y caballeros, una es "Tragones y Mazmorras" y la otra serie anime es ¨"El acenso del caballero del escudo". 


Pronto, en una próxima entrada si desean imágenes de la cicatriz que me quedo y la placa que tengo en la muñeca derecha, espero que estén bien.

Saludos!



¿¿¿Y tú que ves???

MxAx

sábado, 9 de mayo de 2026

El Barco de la Muerte...

Desde un puerto sin nombre zarpó un navío,
cubierto de niebla, silencio y frío,
llevaba en sus bodegas algo invisible,
un huésped oscuro, pequeño e invencible.

No eran cañones ni pólvora vieja,
era un aliento que el miedo refleja,
como aquel tiempo que el mundo encerró
cuando el coronavirus las calles vació.

Crujía la madera bajo la tormenta,
la radio callaba, la brújula lenta,
y en cada frontera, puerto y ciudad,
crecía la sombra de una enfermedad.

Decían los viejos mirando la mar:
“las plagas aprenden también a viajar”,
y el barco avanzaba sin mirar atrás,
como si el destino lo empujara más.

Luego llegó el año del gran carnaval,
banderas y estadios, la fiesta mundial,
millones cantando bajo una ilusión,
noventa minutos latiendo en canción.

Pero en la multitud, entre cada abrazo,
viajaba escondido el siguiente fracaso,
un eco del mundo que no comprendió
las cicatrices que el tiempo dejó.

Las luces brillaban, rugía la gente,
y el miedo volvía callado y creciente,
como una marea difícil de ver,
naciendo despacio antes de crecer.

Y el barco, perdido en algún litoral,
seguía flotando, espectral y fatal,
recordando al hombre, con voz del océano:
que a veces el peligro navega en silencio humano.


MxAx